7 días en los Andes Ecuatorianos

Junto con Carles y Nuri, desde meses atrás planificamos un programa de aclimatación que comprendía las siguientes montañas: Pasochoa, Corazón, Quilotoa, Iliniza Norte, Iliniza Sur y nuestro objetivo final Cayambe, entre el sábado 17 y viernes 23 octubre 2015.

Primer día: Pasochoa 4200 msnm

Caminando hacia el Pasochoa

La montaña se veía imponente , nos recuerda la grandiosidad de la existencia misma, afirma mi creencia en lo diminutos que somos ante esta creación maravillosa, Pasochoa 4200 msnm, mi respiración se agita cuando al primer paso, pienso en lo sublime de conquistar este coloso andino, me siguen mis amigos que tras de mi constituyen mi sombra, mi compañía cálida, en esta ruta donde el sol abriga mis deseos de seguir cuesta arriba descubriendo palmo a palmo la soledad de la montaña, aquella sensación de comulgar conmigo mismo, solo está la gran inmensidad y mi humilde caminar hacia la cumbre, de pronto ese manto verde se confunde entre roca y pajonales infinitos que como espigas de oro permiten acariciar la quietud momentánea de nuestra madre naturaleza, a mis espaldas la civilización se pierde, me alejo del mundanal ruido y me hago uno con esta bella montaña que no ha hecho sino regalarme paz infinita, mi cansancio y mi fatiga solo son el precio de este delirio de mansedumbre que pagan los caminantes, llego a la cumbre luego de bordear senderos, caminos agrestes, riscos amenazantes, pero al estar allí, soy feliz, lo he logrado, me siento un gigante junto a este viudo solitario (Pasochoa), el coloso hoy se ha permitido recibirnos en su seno rocoso e invencible, sueño, respiro profundo y al fin.. ,tengo consciencia de lo pequeño que soy ante el mundo, miro al cielo, seguidamente doy las gracias y me regocijo ante tan exuberante belleza, inicio el descenso a la realidad…

Pasochoa

Su nombre proviene del kichwa que significa viudo solitario, con una altitud de 4200 msnm, es un volcán extinto compuesto por varios picos desprovistos de nieve y con poca vegetación.

La ruta tomada fue la denominada “Reservorio de la Empresa Eléctrica de Quito”, que es la ruta más corta para subir a esta hermosa montaña, un total de 5 horas entre subir y bajar, ideal para iniciar un programa de aclimatación. Nuestra caminata inició muy temprano en la mañana, desde el Reservorio, tomando la ruta de la carretera de tierra, todo el camino está rodeado por árboles de Pino, la misma nos lleva a la base del Pasochoa, durante este día la montaña se mostró alegre, permitiendo observar todos sus encantos, de vez en cuando ocultaba su rostro tras las nubes, teníamos en mente la idea de poder mirar al Cotopaxi más de cerca, casi no se lo veía, en el horizonte se observa una nube de humo.

En la cumbre del Pasochoa junto a Carles, Nuri y Xabi

Al llegar a la cumbre del Pasochoa, nos invade una sensación de alegría, nos abrazamos por nuestra primera cumbre, y claro vienen las fotos. Carles no podía más con tanto júbilo, permanecimos un buen tiempo en la cima y luego descendimos, nuestro descanso luego del primer día sería en la comunidad de Chaupi.

Segundo día: Corazón 4790 msnm

El Corazón es un volcán inactivo, que deriva su nombre porque al ser visto desde lejos tiene la forma de corazón. Se encuentra ubicado a 63 km de la ciudad de Quito, cerca de la parroquia El Chaupi.

Corazón

Como era costumbre madrugar para que no nos agarre la lluvia de la tarde, este día no fue la excepción, una mañana muy fría y nublada, la ruta tomada fue la de el Chaupi, que inicia en el control del Medio Ambiente de la reserva de los Illinizas, una carretera de tierra nos lleva hasta un letrero que indica “Cerro El Corazón, siga el sendero”, desde aquí empieza la subida por un pajonal lleno de almohadillas, la neblina no nos permitía observar nada de paisaje, pero claro estábamos preparados con la ruta descargada en el GPS, llegamos a la base de la montaña donde la ruta está marcada, imposible perderse en este tramo, unos pasos espectaculares nos permitían ir subiendo en altura, hasta llegar a la cumbre de el Corazón. Un espacio amplio, los abrazos muy cálidos por la segunda cumbre conseguida, dentro de nuestra aclimatación.

En la cumbre de El Corazón junto a Carles y Nuri

A lo lejos vemos llegar por la ruta de Aloasí a dos perros, Mía y Dalí, junto a un grupo de chicos, que nos pidieron les tomemos las respectivas fotos de cumbre, conversamos un momento y luego nos dispusimos a emprender el camino de regreso, cada grupo por sus respectivas rutas.

Durante el camino de regreso nos encontramos con un grupo de 40 personas, que estaban próximos a alcanzar la cumbre, subían muy cansados, temerosos ante el paisaje, se asemeja a los paisajes vistos en la película “El señor de los Anillos”, simplemente hermoso.

Un total de 5 horas nos tomó esta ruta, entre subir y bajar, el Corazón nos dejó con las ganas de mirar su bella silueta, de vez en cuando regresábamos a ver el camino dejado atrás, aún con esperanzas de que se despeje, pero nada, lo mismo pasaba con el Cotopaxi. Nos quedaba descansar para el siguiente día.

Tercer día: Laguna Quilotoa 3914 msnm

Un largo trecho desde la Comunidad El Chaupi hasta el Quilotoa (2 horas en auto), considerada como una de las lagunas de origen volcánico más bellas del mundo según el sitio web “Twistedsifter” http://twistedsifter.com/2012/05/the-most-beautiful-crater-lakes-in-the-world/, una caldera de casi 9 km de diámetro y 250 metros de profundidad, de acuerdo a la luz solar puede tomar varios tonos entre turquesa, verdoso y azulado.

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Nuestro objetivo estirar las piernas con una caminata de 4 horas y 10 km aproximadamente de distancia, un día totalmente despejado, que nos permitía observar los Ilinizas y todas las poblaciones cercanas a Quilotoa como Insinliví, Tigua, Chugchilán,  a lo lejos podemos observar el Cañón del Río Toachi.

Iniciamos la ruta a “Paso Andino”, para poder disfrutar de los bellos paisajes a nuestro alrededor y hacer las fotografías más lindas, el día se prestaba para un relax total. Cada uno caminaba a su ritmo, disfrutando del entorno, con los pensamientos en la nada, en lo más profundo de nuestro ser, quizá recordando momentos vividos, personas cálidas, o simplemente recordando que la vida es un sueño, un sueño lleno de libertad.

Cuarto día: Iliniza Norte 5126 msnm

Los Ilinizas y Nuri!

Amanece un día muy despejado, tomamos nuestras mochilas dispuestas con equipo para alta montaña, para el Iliniza Sur, nuestro objetivo del día Iliniza Norte y al siguiente día Iliniza Sur. Con nuestros anhelos a nuestras espaldas, emprendimos esta nueva aventura, nos tocaba fuerte porque debíamos cargar una pesada mochila desde el sitio denominado “La Virgen” hasta el Refugio Nuevos Horizontes, es así que a “Paso Andino”, logramos caminar con nuestro equipo hasta el Refugio, ya en el Refugio descansamos, acomodamos nuestras camas y emprendimos la caminata hacia lo que sería la cumbre del Iliniza Norte.

En la cumbre del Iliniza Norte: Nuri, Xabi y Carles!

Tanto Carles, Nuri y Xabi se vieron afectados por la altura, en un caminar más despacio, fuimos sorteando algunos pasos expuestos como el denominado “Paso de la Muerte”, casi no sentimos la ruta hasta llegar a la “Canaleta”, ya faltaba poco para llegar a la cumbre, los animé a continuar, para Nuri y Xabi era su primer 5000!

En la cumbre había mucha neblina y viento, hacía frío. Una cruz de metal indica que hemos llegado al punto más alto de esta montaña, los 5126 msnm se sentían, la atura se sentía, todos muy felices por este evento nos tomamos las fotos respectivas y emprendimos el descenso, nuevamente hasta el Refugio Nuevos Horizontes.

Quinto día: Iliniza Sur 5248 msnm

Amanecer en el Iliniza Sur

A las 5:00 de la mañana junto con nuestros guías Ñato y Francisco, iniciamos el acercamiento hasta la base del Iliniza Sur, un amanecer totalmente despejado, nos permitía observar la ciudad de Cayambe, Quito; el Corazón y el Cotopaxí, los cuales en días anteriores estaban cubiertos por sendas nubes, ahora se mostraban coquetos ante nuestros ojos, combinaban con un cielo lleno de miles de estrellas, un amanecer de sueño, con nubes con colores Arcoiris.

Se proyectaba un día espléndido, nuestros suspiros internos anhelaban la cumbre del iliniza Sur y desde su punto más alto, mirar el mundo lleno de colores, soñar sobre las nubes.

Al poco tiempo llegamos hasta la base del Iliniza Sur y pudimos observar con mucha pena que no tenía nieve, lo único que queda es roca y hielo, un hielo tan duro que fue difícil clavar los crampones, ante este panorama Ñato nos sugiere no continuar con el ascenso, era peligroso, en nuestras mentes pensamos “regresaremos por tí Iliniza”, decidimos realizar una caminata hasta la laguna de los Ilinizas y observar el paisaje, tan impresionante ante nuestros ojos.

Base del Iliniza Sur

Al llegar nuevamente al refugio “Nuevos Horizontes”, “El Gato” nos esperaba con un delicioso desayuno, que más podíamos pedir!

Sexto y Séptimo día: Cayambe 5790 msnm

Nos habíamos aclimatado durante varios días, escalando distintas cumbres a diferentes alturas, de menos a más, nos sentíamos listos para intentar la cumbre del nevado Cayambe.

El jueves 22 de octubre nos alistamos temprano en la mañana, para dirigirnos desde la población El Chaupi hasta el Refugio Ruales-Oleas-Berge (4600 msnm), que se ubica a 28 km de la ciudad de Cayambe. Un viaje largo, de 5 horas, nos tomó llegar hasta este bello lugar.  Es necesario un transporte 4×4 porque la vía se encuentra en mal estado, una buena noticia es que al momento ya se está arregelando esta vía, para poder incentivar el turismo hasta este sector, una excelente opción después de El Volcán Cotopaxi.

Refugio Ruales-Oleas-Berge

Durante horas de la tarde, luego de dejar nuestro equipo en la habitación asignada y de almorzar, realizamos una caminata hasta la laguna, ubicada en las faldas del glacial, una tarde muy bonita, despejada. Disfrutamos de los paisajes, de la amistad, del frío, de todo, de cada momento que el nevado Cayambe nos permitía disfrutar.

Por la tarde cenamos junto con los guías: Ñato y Francisco y con Fernando nuestro conductor, una cena deliciosa que se ofrece en el refugio junto con el hospedaje y el desayuno, debo mencionar que los servicios ofrecidos son de lo mejor.

A las 18:00 estábamos ya descansando, bueno tratando, realmente es complicado dormir a los 4600 msnm y con toda la adrenalina a flor de piel. Me levanté a las 22:30 pm (bueno en mi caso), la idea era subir a “Paso Andino” con Francisco mi guía; Carles y Nuri, lo harían a las 23:30 junto con el guía Ñato. Una noche despejada, no había viendo y con un cielo totalmente estrellado. Subíamos a un paso lento pero seguro, con mi mente en blanco, la montaña es el único lugar donde puedo relajarme totalmente y dejar de lado todos los pensamientos mundanos.

Grandes grietas en el Cayambe

Al llegar a Picos Jarrín (3 am), empezó a bajar la neblina y la temperatura, hacía mucho frío, así que me cubrí con la chompa de plumas. Carles, Nuri y Ñato nos dieron el alcance (no caminaban, volaban), aprovechamos para tomar líquidos y algunas galletas que nos brindó Nuri.

Continuamos subiendo, el camino que faltaba aún era largo, atravesamos un sin número de grietas, impresionantes y peligrosas. Pasaban las horas y casi amanecía, continuábamos caminando y no se lograba divisar la cumbre, estaba muy nublado. Mi cuerpo estaba agotado, los sentidos se entorpecían, había momentos en los que quería rendirme, dejar todo y regresar, le pedí a la montaña que me permitiera llegar a su cumbre, que me diera las fuerzas para hacerlo. Durante los últimos 30 minutos dí todo de mi, no me guardé nada, no habría cosa alguna que impidiera disfrutar estar ahí, en el lugar más cercano al sol en la línea ecuatorial, la sensación de llegar a la cima es única, todo el esfuerzo que debemos hacer,  somos capaces de lograr una hazaña que resulta inimaginable en un inicio. La cima estaba totalmente cubierta, Carles tomó algunas fotografías y emprendimos el descenso.

En la cima del Cayame

Cuando empiezas a descender y ya con la luz del día, es que realmente te das cuenta de todo lo te subiste y claro de las grandes grietas que existen en el nevado Cayambe, son impresionantes, inmensas y peligrosas. De vez en cuando regresaba a ver, con la ilusión de que la cumbre se despeje, pero en vano fueron mis intentos, ya casi al llegar a la base del glacial, el Cayambe se despidió, mostrándome un bello Arcoiris, que me decía “Te espero nuevamente, regresa, no te olvides de mí”, un suspiro profundo salió desde lo más profundo de mi ser, mi energía y mi espíritu estaban totalmente renovados!

Muchas gracias Carles y Nuri, por una semana espectacular, la pasamos de maravilla, disfrutando de los bellos paisajes que solo los Andes Ecuatorianos nos pueden brindar.

Gracias Ñato y Francisco por su excelente trabajo.

Definitivamente: Para amar nuestro Ecuador, tenemos que caminarlo poco a poco, día a día, solo de esta manera podremos contarles a nuestros amigos y animarlos a consumir “lo nuestro”.

6 comments

  1. Muy bella descripción de las maravillas de este hermoso país.. debes sentirte orgullosa Maribel de recorrer y apreciar toda esta impresionante naturaleza que tiene el Ecuador!! Te mando un abrazo y saludo desde Costa Rica!!

    1. Muchas gracias mi querida Jenny, claro que me siento orgullosa de mi bello país, no me canso de recorrerlo cada fin de semana y aliento a otros a hacerlo, justamente con estos blogs.
      Espero en algún momento puedas regresar con tu familia o ir.
      Besos
      Maribel

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