Misti 5825 msnm

El volcán Misti con sus 5825 msnm, constituye un elemento fundamental para la belleza paisajística de la Ciudad de Arequipa – Perú. Es uno de los volcanes más activos del sur peruano, ubicado en la Cordillera Volcánica, cuya cumbre está localizada a 17 km del centro de la ciudad de Arequipa, segunda ciudad más importante del Perú en población.

Cuando se está aterrizando en Arequipa,  lo primero que llama la atención son tres volcanes: Misti, Chachani y Pichu Pichu. El Misti es el volcán tutelar de la ciudad de Arequipa, como no intentar llegar a su cumbre, un suspiro profundo de esperanza viene hacia mí.

Junto con Edgar, nos quedaba organizar todos los preparativos para el ascenso al Misti: Transporte, equipo de montaña y de camping, alimentación y agua. Para el ascenso a esta montaña, es necesario cargar 5 litros por persona, no existe ningún riachuelo en los alrededores.

1 julio 

El día tan esperado llegó, el transporte 4×4 nos recogió temprano en la mañana en el hotel para dirigirnos por la vía Chiguata, durante hora y media, hasta nuestro punto de inicio de caminata a los 3400 msnm. Una larga subida nos esperaba, 6 horas más o menos, con todo el equipo a nuestras espaldas, bueno ya estábamos ahí, ahora a amarrarse los zapatos y para arriba. Pasamos por diversas zonas de altitud, desierto por donde se mire, el sol se aplacaba con nosotros, de vez en cuando realizábamos paradas para descansar, tomar agua y algún snack.

Llegamos al campamento de altura a los 4700 msnm, lugar en donde armamos nuestra carpa y preparamos la cena, un frío helado recorría los alrededores, el viento soplaba para hacernos sentir que estábamos en la base del gran Misti, que nos dio la bienvenida con un atardecer majestuoso que solo se puede ver en las montañas, de colores obscuros y claros. Era hora de descansar y retomar energías.

2 julio 

Empezamos el día a la 1:00, tomando un rico y calientito Té de Coca, para después hacer frente a la cima del volcán. Preparamos el equipo y nos dispusimos a iniciar la caminata, durante este día caminaríamos 7 horas, hasta llegar a la cruz del Misti.

Mientras ascendíamos hacia la cima, oraba y le pedía al Misti, que nos permita llegar a su cumbre y regresar con bien, pedimos permiso a la montaña, no por nada los Incas ofrecían ofrendas para aplacar su bravura. Con la mente en blanco, el cuerpo se libera de cualquier preocupación mundana, me concentré en caminar y mantenerme despierta. Por momentos tomamos descanso para hidratarnos y comer chocolates, que ofrecen energía rápida para continuar, siempre con la ciudad de Arequipa en luces, millones de luces, todos sus habitantes en sueños, mientras nosotros disfrutábamos del amanecer en el Misti.

Llega el amanecer, y el ascenso se hace más frío, a ponerse la chompa y los guantes de plumas, mis pies se congelaban, había que bailar un poco para entrar en calor, por fin estábamos en el collado antes de la cumbre a unos 5700 msnm, faltaba una última arista y por fin: La Cruz.

Habíamos llegado a la cumbre del hermoso Misti, con su cráter totalmente despejado, idéntico al cráter del Cotopaxi, con fumarolas por doquier, con una gran diferencia, el Misti por lo general no tiene nieve. Llegan a mi mente hermosos recuerdos del Cotopaxi.

Desde la cumbre del Misti se tienen inmejorables vistas del Chachani, Pichu Pichu, Ubinas, Ampato, presa de Aguada Blanca, el Lago de Salinas y la Ciudad Blanca de Arequipa, bajo la sombra perfectamente cónica del Misti. Una oración de agradecimiento al Apu Misti, algunas fotografías y es hora de emprender el camino de descenso.

Lo hacemos por un arenal de unos 1000 m en bajada, -vaya- que se baja rápido, unas 3 horas nos tomó llegar nuevamente al campamento base. Recogimos nuestro equipo de camping y de nuevo hasta el punto inicial otras 3 horas más, por otro arenal no tan empinado como el anterior, realmente cuando se desciende de una montaña nos damos cuenta de todo lo que se subió, y pareciera que no se subió tanto. Claro al subir en la madrugada, lo único que se mira es el camino de ascenso, no hay mucha visibilidad en los alrededores.

Gracias a la motivación y apoyo de mi guía, a cada momento, a cada paso. En ocasiones el sueño y el frío no me dejaban en paz, con un Té de Coca mezclado con Coca Cola y una palmadita de confianza siempre continué y bueno un poco dominando a mi mente, que a momentos se ponía rebelde.

2 comments

  1. Maravillosa aventura con alta dosis de bravura en lo más elevado de mi Arequipa.
    Bravo por Maribel y sus acompañantes que lograron su objetivo.
    Saludos
    Rolando

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